Si se piensa en diabetes, lo primero que viene a la mente es controlar la glicemia, cuidar la dieta y hacer ejercicio. Lo que casi nadie considera es que cuidar las encías y prevenir una periodontitis también forman parte de este proceso.
Existe una relación comprobada entre la diabetes y periodontitis y funciona en los dos sentidos. Una glicemia mal controlada puede afectar la salud de las encías, y una enfermedad periodontal puede dificultar el control de la glicemia. La buena noticia es que cuidar tu salud bucal puede ayudarte a controlar la diabetes.
¿Qué es la enfermedad periodontal y por qué importa?
La enfermedad periodontal afecta a los tejidos que sostienen los dientes, provocando inflamación y, en etapas más avanzadas, pérdida de los tejidos que los mantienen en su lugar. Se origina por la acumulación de placa bacteriana y sus principales factores de riesgo son la higiene bucal deficiente, el consumo de tabaco y, precisamente, la diabetes.
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de mil millones de personas en el mundo presentan enfermedades periodontales grave, lo cual significa que, sus encías pueden separarse de los dientes y el hueso de sostén, provocando que se aflojen y, a veces, se caigan. En Chile, esta situación se ha reconocido como uno de los principales desafíos de la salud pública del país, según el Ministerio de Salud.
Lo que hace especialmente riesgosa a esta enfermedad es que muchas personas consultan solo cuando el daño ya está avanzado, un escenario que se puede evitar. La Dra. Fernanda Burgos, Subgerente de Contraloría Clínica en Uno Salud Dental, explica que el paciente inicialmente puede no saber que presenta una enfermedad periodontal:
“El paciente puede tener sangrado al cepillarse durante meses y normalizar, pensando que es algo pasajero. Y el sangrado nunca es normal: es la primera señal de que las encías están inflamadas”, confirma la doctora.
Las etapas de la enfermedad periodontal
La enfermedad periodontal no aparece de un día a otro: avanza por etapas, y detectarla a tiempo marca toda la diferencia.
Para ello, es importante tener presente de qué trata cada etapa:
- Gingivitis: la etapa inicial y reversible. Las encías se inflaman, se enrojecen y sangran con facilidad, por ejemplo al cepillarse, pero el hueso que sostiene los dientes aún no se ha dañado.
- Periodontitis: cuando la infección avanza. Si la gingivitis no se trata, la infección progresa hacia los tejidos más profundos y comienza a destruir el hueso y los ligamentos que sostienen los dientes. A diferencia de la etapa anterior, este daño no es reversible: puede provocar que los dientes se aflojen e incluso se pierdan.
Conoce más aquí sobre la periodoncia y cómo te ayudamos
Diabetes y periodontitis: una relación bidireccional
La relación entre diabetes y periodontitis funciona como un círculo: la glicemia mal controlada deteriora las encías, y las encías enfermas dificultan el control de la glicemia. Por eso los especialistas recomiendan abordar las dos condiciones en paralelo, y no de forma aislada.
De la diabetes a las encías: hasta tres veces más riesgo
La relación entre diabetes y periodontitis funciona como un círculo: la glicemia mal controlada deteriora las encías, y las encías enfermas dificultan el control de la glicemia. Por eso los especialistas recomiendan abordar las dos condiciones en paralelo, y no de forma aislada.
De la diabetes a las encías: hasta tres veces más riesgo
La diabetes es una condición cada vez más frecuente en Chile. Según el Atlas de la Diabetes de la Federación Internacional de Diabetes, en el mundo viven 589 millones de personas con esta condición, y en Chile alcanza al 12,2% de la población adulta: cerca de 1,8 millones de personas, o 1 de cada 8.
Para todas ellas, el cuidado de las encías deja de ser opcional. Las personas con diabetes tienen hasta tres veces más probabilidades de desarrollar enfermedad periodontal, y el mecanismo es simple: la glicemia elevada reduce la capacidad del organismo para defenderse de las infecciones y hace que los tejidos cicatricen más lento.
De hecho, desde 1993 la enfermedad periodontal es reconocida como «la sexta complicación de la diabetes», sumándose a las cinco clásicas: retinopatía, neuropatía, nefropatía, enfermedad cardiovascular y enfermedad vascular periférica.
De las encías a la glicemia: cuando la inflamación pasa a la sangre
Una periodontitis no tratada no se queda en la boca. La encía inflamada funciona como una herida abierta y permanente por donde bacterias y sustancias inflamatorias pasan al torrente sanguíneo, generando una inflamación crónica de bajo grado en todo el organismo.
¿Qué efecto tiene eso? Aumenta la resistencia a la insulina y empeora la hemoglobina glicosilada (HbA1c), análisis de sangre que resume tu control de azúcar de los últimos dos a tres meses. En la práctica, es como intentar controlar la glicemia con el freno de mano puesto.
Y las consecuencias van más allá del control metabólico. Quienes viven con diabetes y periodontitis enfrentan un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas, enfermedad renal crónica y retinopatía que quienes solo tienen diabetes. Por eso la salud bucal debería ser parte del plan de cuidado de toda persona con diabetes, y no un tema aparte.
Señales de alerta: ¿Cómo saber si tus encías están en riesgo?
Presta atención si notas alguna de estas señales:
- Encías que sangran al cepillarte o al usar seda dental
- Encías enrojecidas, inflamadas o sensibles
- Mal aliento persistente
- Encías que se ven retraídas o dientes que parecen más largos
- Dientes que se sienten flojos o cambian de posición
- Heridas en la boca que tardan en sanar
Importante: en las etapas tempranas la enfermedad periodontal generalmente no duele. Si vives con diabetes, no esperes a sentir molestias para consultar.
Cómo proteger tus encías y tu glicemia: 3 hábitos clave
- Cepillado correcto: Al menos dos veces al día, sin olvidar el borde donde se unen el diente y la encía.
- Higiene interdental: Uso diario de seda dental o cepillos interdentales para limpiar donde el cepillo no llega.
- Evitar el tabaco: Es un factor de riesgo compartido tanto para la diabetes como la inflamación de las encías.
Y un consejo adicional que te entrega la Dra. Fernanda: cuéntale a tu odontólogo que tienes diabetes y cuál es tu último valor de hemoglobina glicosilada. Esa información cambia la forma en que se planifica tu tratamiento.
Preguntas frecuentes sobre diabetes y periodontitis
Para una persona que padezca ambas enfermedades pueden surgir varias preguntas sobre cómo cuidarse o qué hacer frente a ambos casos. Descubre a continuación las preguntas que más se repiten:
La buena noticia: tratar tus encías ayuda a controlar tu diabetes
Si la relación funciona en ambos sentidos, también lo hace a favor. Y esta es la parte más alentadora de toda esta historia: tratar una enfermedad periodontal no solo mejora la salud de tu boca, también puede mejorar tus exámenes.
De hecho, la evidencia disponible sugiere que el tratamiento periodontal puede contribuir a mejorar los niveles de hemoglobina glicosilada en personas con diabetes. Aunque la glicemia no esté completamente controlada, dar el primer paso con una evaluación dental es un proceso seguro: permite diagnosticar el estado de la boca y coordinar con el médico tratante el pase necesario para realizar el tratamiento con total seguridad.
En este sentido, la Dra. Fernanda Burgos recalca que, para poder controlar ambas enfermedades, la frecuencia de controles debe ser la misma, pero con más rigurosidad:
- En el caso de quienes tienen antecedentes de periodontitis, sangrado frecuente o glicemia inestable, suelen beneficiarse de controles cada tres a cuatro meses.
- Si la enfermedad está controlada y la glicemia estable, un intervalo de seis meses suele ser suficiente.
En todos los casos, se recomienda al menos una evaluación periodontal al año, aunque no haya síntomas. “El cuidado dental y el control de la diabetes son un trabajo en equipo; solicitar esa evaluación inicial es el primer paso para proteger sus dientes y su salud general”, recalca la profesional.
Prevención continua con los Planes Sonrisa Protegida
Si el estándar de cuidado para una persona con diabetes y periodontitis incluye limpiezas y controles regulares, la pregunta práctica es cómo sostener esa frecuencia en el tiempo sin que el costo o la disponibilidad de horas se transformen en una barrera.
Los Planes Sonrisa Protegida de Uno Salud Dental están diseñados justamente para eso: cuidado continuo en lugar de visitas aisladas.
Al pertenecer a los planes, puedes optar por:
- Limpiezas y fluorización.
- Diagnóstico integral con radiografías para detectar a tiempo lo que todavía no duele.
- Cobertura del 100% en urgencias dentales ambulatorias y hasta un 70% de descuento en tratamientos si ya hay algo que tratar.
Los beneficios se activan de inmediato, sin diagnóstico previo, y están disponibles en la red de clínicas a lo largo de todo Chile.
Además, es posible sumar beneficiarios al plan, algo especialmente relevante considerando que la diabetes suele tener un componente familiar.
Conoce más sobre los Planes Sonrisa Protegida y cuál se adecúa mejor a ti








